Las donaciones se adaptan fácilmente a las relaciones multipartitas. 

Son, en realidad, el principal creador de organizaciones a gran escala. Una jerarquía, por ejemplo, se compone de donaciones en vez de intercambios. Con toda la edificante discusión que hay sobre la comunicación bidireccional dentro de las organizaciones, sigue siendo verdad que, en la comunicación, la reciprocidad en lugar del intercambio es el único ideal realmente alcanzable. Una «orden» del «jefe» es esencialmente una donación de información a menudo acompañada de donaciones de mercancías. Hay dos estructuras principales de relación multipartitas. Lo que parece intercambio es frecuentemente reciprocidad. Incluso en el mercado de trabajo, la relación de intercambio tiene lugar entre el trabajador individual y la organización. La estructura organizativa real, si es jerárquica, casi tiene que estar formada por transferencias y comunicaciones unidireccionales. De igual forma, en el grupo, si se confía en el intercambio como organización social, pronto se dividirá en pares, simplemente porque es muy difícil mantener transacciones de intercambio con grandes números de personas. En realidad, habrá reciprocidad, pero, como hemos visto, ésta es bastante diferente del intercambio. Las relaciones de intercambio lo que obtenemos por unidad de lo que damos aún son muy importantes en una situación multipartita, ya que, si una cualquiera de las partes encuentra que su relación de intercambio, con el grupo o con la organización, es insatisfactoria, tenderá a abandonarlo. No obstante, las relaciones de intercambio se determinan en un sistema de reciprocidad en vez de en un sistema de intercambio, lo que quizá sea una razón para explicar por qué a menudo en estos casos es difícil corregir las relaciones de intercambio insatisfactorias, incluso cuando es el interés de las partes el hacerlo. Así, un hombre se despide de una empresa, abandona una iglesia o incluso se divorcia de su esposa, porque siente que está dando demasiado y obteniendo demasiado poco. Si las transacciones fueran de intercambio simple, quizás pudieran renegociarse las relaciones de intercambio. Cuando las transacciones implican reciprocidad, la negociación y el regateo están prácticamente descartados por definición, y hay que apoyarse en los cambios espontáneos en el flujo de transferencias unidireccionales que pueden ser muy difíciles de lograr conscientemente. Algunos modernos teóricos de la organización han afirmado que las patologías e ineficiencias de la jerarquía podrían corregirse desarrollando simulaciones de intercambios en el seno de las organizaciones. De todas formas, que esto pueda hacerse realmente está sujeto a serias dudas, simplemente a causa de la mera dificultad de organizar relaciones multipartitas por medio de un contrato.

Otro aspecto muy significativo de la economía de donaciones, que también ha sido olvidado por los economistas, es la «donación de trabajo» o provisión voluntaria de servicios personales gratuitos. Cubre un campo muy amplio de la vida social y cuantitativamente puede ser el mayor elemento individual de la economía de donaciones, aunque no conozco ninguna agregación estimada de su magnitud total. Sin embargo, quizás sea significativo que poco después de la formación de la Association for the Study of the Grants Economy en 1969, fuera establecida la Association of Voluntary Action Scholars,así como un Journal of Voluntary Action Research. También existe el Center for a Voluntary Society y un National Center for Voluntary Action en Washington, que maneja el «Volinflo», sistema que funciona parcialmente con ordenadores para la recolección, almacenaje, distribución y recuperación de información sobre este tema. La acción voluntaria incluye cosas tales como campos de trabajo voluntario, colaboradores de todas las edades para ayudar en hospitales, trabajos realizados por secretarios y funcionarios honorarios en innumerables organizaciones, consejeros no pagados en ciudades, condados, ayuntamientos y organizaciones políticas de todo tipo, miembros del consejo de innumerables organizaciones, profesores de escuelas dominicales y trabajadores religiosos, estudiantes voluntarios de todos tipos; la lista podría ampliarse casi indefinidamente.

No siempre es fácil decir dónde termina el trabajo voluntario y comienzan las actividades del tiempo de ocio. De nuevo, hay un amplio espectro de actividades, y no es especialmente importante conocer dónde se trazan exactamente las líneas divisorias. Hay una amplia distinción entre la acción voluntaria o donaciones de trabajo, que es la actividad ideada para beneficiar a algún otro, y la actividad del tiempo de ocio, que está ideada principalmente para beneficiar a la persona que la realiza. A pesar de todo, existe una amplia zona de coincidencia. Si un padre lleva a sus hijos de acampada, está actuando por su propio bien tanto como por el de ellos, y una gran parte de la satisfacción derivada de su actividad de tiempo de ocio consiste en obtener algún tipo de reciprocidad, como jugando. Ser compañero de golf, por ejemplo, representa un servicio para el oponente, que se puede imaginar que podría haber tenido que pagar a alguien para que jugara con él, así como una actividad de tiempo de ocio por parte de la persona que hace de oponente.

La teoría de la acción voluntaria no es muy diferente de la de las donaciones en general

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