El vínculo con el capital, sus costos y beneficios

Si el capital ha de ser acumulado, es evidente que la sociedad en general tiene que abstenerse en este sentido, siendo real el problema de cómo evitar que el consumo aumente hasta que absorba todo el producto, o incluso más que todo el producto, especialmente en las sociedades pobres. Entonces, el interés y el beneficio son considerados como recompensas por lo que es una actividad perfectamente real (la de no consumir tanto como permite la renta), incluso si es negativa. Se arguye que, si el tipo de interés y el beneficio fueran cero, no habría incentivos para abstenerse de consumir tanto como permite la renta, o de consumir el propio capital, en cuyo caso la sociedad decaería. La tasa de ahorro o acumulación es entonces considerada como una función de la tasa de rendimiento del capital, y como la acumulación de capital aumenta la capacidad de crear rentas en el futuro, lo que el resto de la sociedad recibe de los recipiendarios capitalistas de intereses y beneficios es la esperanza de mayores rentas en el futuro. Es interesante observar cuántas de las ideas de autores posteriores están implícitas en realidad en el trabajo de Senior.

El siguiente economista que se dedicó ampliamente a este problema fue BöhmBawerk, quien tenía la ventaja de escribir después de la crítica marxista y que fue un agudo crítico de Marx. BöhmBawerk consideraba el capital físico como una población de bienes, según la cual un bien nacía cuando era producido y moría cuando era consumido. El crecimiento de la estructura de capital aumentaba la productividad de la sociedad, pero esto significaba que el «período medio de producción» esto es, el intervalo medio de tiempo entre el nacimiento y la muerte de los bienes tenía que aumentar y la producción que hacerse más «indirecta». Aquí, una vez más, el interés y el beneficio tenían que pagarse a las personas para persuadirlas de que no disminuyeran, sino que aumentaran su capital posponiendo el consumo, y, por consiguiente, haciendo que los bienes existieran más tiempo y permitiendo el establecimiento de procesos de producción más duraderos y productivos. La debilidad de la teoría de BöhmBawerk era la ausencia de un elemento dinámico; su teoría es en realidad una estática comparativa de estados estacionarios y, por tanto, arroja poca luz sobre las realidades dinámicas del mundo. Aun así, en un campo tan difícil como éste, incluso poca luz tiene algún valor.

Marshall 12 trabajó a partir de Senior, empleando la expresión «espera» en lugar de «abstinencia» como más neutral, pero esencialmente era la misma cosa. Irving Fisher 13 clarificó el trabajo de BöhmBawerk en lo que todavía es el trabajo neoclásico definitivo en este campo. En su gran libro sobre la teoría del interés, considera a éste esencialmente como una propiedad de los intercambios en el tiempo, que surge de un conjunto doble de propiedades del sistema. Sobre la oferta monetaria, por la parte de la demanda de bonos, surge porque hay una preferencia temporal esto es, impaciencia, que limita la disposición de la gente a ahorrar y a dar dinero o bienes actuales por bonos, y sobre la demanda de dinero, del lado de la oferta de bonos, porque hay productividad temporal esto es, más productos en el futuro como resultado de contener la impaciencia natural. El verdadero problema aquí, como también BöhmBawerk vio muy claramente, no es el de una supuesta productividad cualquiera del capital físico, sino el de la evaluación de los beneficios futuros esperados. El interés y lo mismo puede decirse del beneficio existe si 1.000 dólares de beneficios (a precios constantes) de cualquier tipo en el futuro valen menos que 1.000 dólares ahora. El tipo de interés o beneficiario es entonces aquella tasa de crecimiento a la que el valor actual debe crecer con el fin de convertirse en valor futuro. Así, si 1.000 dólares de ahora valen 1.050 dólares dentro de un año, el tipo de interés es del 5 por 100 anual. Si es 950 dólares ahora, el tipo de interés es aproximadamente del 10 por 100 anual, de forma que es el valor de mercado de las expectativas futuras el que determina el tipo de interés. 

En cualquier caso, la pregunta permanece: «¿Por qué este valor no es tan alto que el tipo de interés sea cero?» Marx y los marxistas se han burlado de la «abstinencia» de los capitalistas ricos. Con bastante razón Marx señaló el fenómeno que llamó «acumulación primitiva» esto es, la concentración de recursos productivos en manos de individuos particulares por medio de la conquista, la rapiña, la extorsión, el matrimonio y otros mecanismos que no son de mercado y afirmó que una vez que el capital estuvo concentrado en manos de unas pocas personas ricas, la abstinencia fue muy fácil para ellas; mientras que la abstinencia de los pobres era prohibitivamente costosa y a menudo significaba sacrificar las verdaderas necesidades esenciales de la vida. Un hombre al nivel de subsistencia no puede ahorrar (abstenerse de consumir) en absoluto por ningún tipo de recompensa. Podríamos argüir, por supuesto, que algún tipo de acumulación primitiva es necesaria para disminuir el coste de la abstinencia y, por tanto, hacer posible la acumulación de capital y el desarrollo resultante. 

Los países socialistas han llegado ahora a reconocer que algo así como una tasa de rendimiento del capital, al menos en forma de una tasa de preferencia temporal, es necesaria incluso en la contabilidad socialista. En otro caso se dedican demasiados recursos a la inversión, de forma que hay demasiado sacrificio en la generación actual a beneficio de las generaciones futuras, lo cual es extremadamente difícil de justificar por medio de cualquier principio de justicia social. Si el tipo de interés o, al menos, la tasa de preferencia temporal, es demasiado bajo, también podría haber demasiada inversión en procesos de producción que tienen un largo período de maduración, y no suficiente en inversiones a corto plazo. Esto puede conducir fácilmente a un desastroso desperdicio de inversiones en proyectos que no pueden llevarse a término a causa de un compromiso demasiado grande de recursos de inversión en el pasado.

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