EPILOGO EN TORNO A LAS TENDENCIAS EN EL TIEMPO DE LAS DONACIONES

La única forma en que podemos obtener cierto conocimiento sobre el futuro consiste en realizar algún tipo de proyecciones a partir de nuestra imagen del pasado, en cl supuesto de que ambos son parte de un todo continuo. Al menos pueden distinguirse en nuestra imagen dcl pasado cuatro tipos de procesos que nos permiten realizar algún tipo de proyecciones. Primero están los procesos mecánicos simples por los que proyectamos bien la estabilidad o la recurrencia la casa estaba aquí ayer, está aquí hoy y estará aquí mañana, o bien unas tasas constantes de cambio, como cuando estimamos la posición de un coche en movimiento en los próximos cinco segundos, o bien una aceleración constante, o incluso órdenes más complejos. La mecánica celestial del astrónomo es el gran éxito de la predicción mecánica. En los sistemas sociales tenemos mucho menos éxito en la predicción mecánica. Incluso las proyecciones demográficas, basadas en supuestos mecánicos sobre cambios esperados y tasas específicas de nacimientos y defunciones, nos han dejado en mal lugar y casi siempre han estado equivocadas. Las proyecciones sobre el crecimiento económico también han resultado muy desalentadoras, incluso aquellas que son muy sofisticadas e implican numerosas variables. La verdadera dificultad aquí está en que a menos que podamos encontrar parámetros constantes para estos sistemas, la proyección resulta imposible. En los sistemas sociales en particular, los parámetros de nuestros modelos mecánicos están frecuentemente sujetos a cambios inesperados.

Una segunda forma de proyección es la genética, en la que tenemos un sistema con un plan de actuación, sea en forma de gen o en forma de plano de arquitecto, o incluso de plan quinquenal para una sociedad anónima o un país socialista. Si hay un aparato para llevar a cabo el plan, entonces tenemos alguna confianza en su proyección hacia el futuro. Así, a nivel biológico, tenemos todas las esperanzas de que un gatito, si sobrevive, llegará a ser un gato y no un perro. Esperamos que un edificio se parezca a sus planos, y esperamos que al menos un cierto porcentaje de los ingresados en una universidad se gradúen dentro de cuatro años. Aquí los fracasos en la proyección se deben principalmente a rupturas en el aparato de realización del plan, con la muerte en el caso del animal, los tornados en el caso del edificio, o las guerras y conmociones sociales en la puesta en práctica de planes sociales.

El tercer proceso en el que observamos patrones a través del tiempo es la evolución. Esto incluye la interacción dinámica de diferentes especies que conduce al decaimiento de algunas y a la extinción o supervivencia de otras. También incluye la mutación que cambia las ecuaciones de interacción dinámica entre las especies. Estos patrones pueden ser percibidos en el largo curso de la historia empezando incluso con la evolución de los clementos y o a la evolución biológica y social. También pueden ser pocos en el proceso de aprendizaje humano, que tiene muchas con la evolución. El modelo tiene un escaso poder de un, sencillamente porque casi la única forma de detectar evolutivo consiste en hacerlo después de que el hecho ha te3o lugar; esto es, después de que el potencial ha sido realizado. 

En esta parte del universo, la evolución parece haber procedido de lo simple a lo complejo, y en este sentido lleva consigo una «tendenae en cl tiempo». No conozco ninguna demostración, sin embargo, que esto deba ser así; y hay muchos lugares, como por ejemplo Ia tuna, donde la evolución se detuvo hace tres mil millones y medio Je años y no parece haber ido mucho más allá del nivel de complejidad de la química inorgánica. No hay principios de la naturaleza que digan que el movimiento evolutivo hacia la complejidad deba continuar más allá de un punto determinado; así, sería arriesgado deducir que, dado que la evolución biológica y social ha procedido según estas líneas en el pasado, continuará haciéndolo en el futuro. No obstante, hay muy poca evidencia de una inversión del proceso evolutivo en la historia de la tierra; aunque no hay razón para no suponer que sería imposible que se invirtiera por medio de alguna catástrofe.

El cuarto patrón del proceso temporal podría llamarse «procesos de restricción», por los que una parte del medio ambiente del sistema restringe su desarrollo más allá de un cierto punto. Un ejemplo sencillo consiste en el acto de echar té en una taza; sistema mecánico bastante sencillo en el que la cantidad de té en la taza va aumentando en proporción al que sale de la tetera. Sabemos que, si esto continúa por mucho tiempo, el té rebasará el borde de la taza, por lo cual podemos decir que el tamaño de la taza es una restricción sobre el futuro del proceso. El crecimiento de los animales, desde el huevo fertilizado hasta la edad adulta, es un poco como la taza de té.

El hombre, como espacio y su crecimiento

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