
Poco después de completar su posgrado en la prestigiosa Universidad de Columbia, Warren Buffett, el multimillonario más solidario del mundo, trabajó en New York con una de las leyendas del mundo de las inversiones, Benjamin Graham. De este modo, estaba forjando la base de su actual fortuna, la que pretende donar en un 99,5% al momento de morir.
Benjamin Graham era un verdadero lobo de Wall Street. Pero, como todo ciclo toca a su fin, cuando se retiró del negocio de inversiones, Warren Buffett, su mejor discípulo lo reemplazó con igual éxito. Lo cierto, es que Warren Buffet tenía un olfato de lince para predecir los vaivenes bursátiles, de hecho sus colegas lo apodaron el “Oráculo de Omaha”por su particular talento.
A fines de los años 1960, Buffett consideraba que el mercado de valores estaba sobrevalorado y tuvo un gesto que lo diferenció para siempre del resto de sus colegas. Lo que hizo, de hecho,asombró al mundo: devolvió el capital de sus inversores (no así sus ganancias) poniendo fin a su negocio de inversión original. En su escala de valores tenía como principio la honestidad, tanto en la vida como en los negocios, y pronto el frenesí que sentía por las corridas de la bolsa se apagó .Es que Buffett, ya tenía en mente otra actividad a la cual abocarse con igual dedicación y mismos valores, ahora quería convertirse en un empresario exitoso.
En 1962, comenzó a comprar -en un estratégico espiral ascendente- las acciones de la compañía textil Berkshire Hathaway ubicada en su ciudad natal, Omaha, en el Estado de Nebraska. Compró la cantidad suficiente como para, pronto, poder tomar la dirección comercial de la compañía. Al principio, Buffett se mantuvo en el radio del negocio textil pero la gran oportunidad llegó en 1967. Este fue un año clave y decisivo en que la firma logró expandirse hacia el campo de los seguros, reaseguros y realizar nuevas inversiones. Así, a lo largo de varias décadas, Buffett convirtió a la compañía en el conglomerado que es en la actualidad, un imperio colosal con ventas anuales que superan los US$245MM de dólares y una capitalización de mercado que alcanza los US$654MM. Y en conjunto, Berkshire Hathaway es fuente de empleo en el mundo a través de sus numerosas filiales para unas 360.000 personas.
Ayudar , compartir y alentar a quien más lo necesite
La solidaridad global tiene hoy su eje en la iniciativa de Warren Buffet conocida como “The Giving Pledge”. Este acuerdo de donación a través del cual los mega multimillonarios se comprometen a donar al menos la mitad de sus fortunas para beneficencia, es una creación de Warren Buffett junto a Bill y Melinda Gates. Pero Buffett, ha ido mucho más allá de sus propios límites: “Casi el total de mi fortuna , para ser más exactos, el 99% de mi riqueza tendrá como fin la filantropía. De forma personal, supervisaré cada proyecto y causa que lleva mi sello durante el transcurso de mi durante mi vida y al morir,lo harán mis hijos ”, prometió.
En lugar de crear una fundación propia, Buffett, ha invertido gran parte de su dinero para beneficencia en cinco fundaciones que son administradas por otras personas a quienes admira y en quien tiene confianza, especialmente la fundación de Bill y Melinda Gates. El empresario, por otro lado, afirma que ha dado muy poco dinero a sus tres hijos, Peter , Howard y Susan Alice Buffett, pero que sí ha sido muy generoso con las fundaciones que ellos dirigen cada uno por su cuenta.
Buffett también ha desarrollado otras formas de expresar su generosidad con las causas que considera justas. Por ejemplo, ha sido -y es en el presente- uno de los defensores más aguerridos y entusiastas de las mujeres que buscan desarrollarse y liderar en el campo de los negocios en las empresas estadounidenses. Fue mentor de la joven Tracy Britt Cool, una brillante profesional graduada en Harvard que se convirtió a los 41 años, en dueña de una firma propia de capital privado según el modelo de Buffett, de quien fuera en 2019 CEO en Pampered Chef, una firma
Por otro lado, Buffett es muy generoso en cuanto a compartir su conocimiento con la gente sobre los mercados financieros y la economía. Desde 1977 a través de sus cartas anuales a los accionistas de su empresa, que son ampliamente leídas, da consejos, orienta y reparte secretos para alcanzar el éxito según su perspectiva tanto en el mundo de los negocios como en la vida. Se sabe que las reuniones anuales de accionistas, han sido bautizadas como el “Woodstock para capitalistas”, y son similares a unas vacaciones pagas en Disney para miles de familias vinculadas con Berkshire Hathaway cada año.
Gran parte de sus apariciones en los medios forman parte de un archivo a disposición de la gente, lecciones financieras y económicas para que todos las vean y puedan aprender. Buffett, también ha disfrutado durante largo tiempo de sus reuniones con decenas de estudiantes universitarios, -unas ocho veces al año- para una sesión abierta de preguntas y respuestas, en las que supo brindarles una información preciada acerca de su recorrido personal por el mundo de los negocios. Por todo ello, es que Warren Bufett ha afirmado que puede dejar este mundo en paz, sabiendo que ha dado todo y más para el bien de la gente.
