
La profesora emérita donó una cifra millonaria que trepó los US$1.000M para sostener a perpetuidad la matrícula de los estudiantes de medicina de la facultad Albert Einstein del Bronx de la ciudad de Nueva York.
Una de las donaciones más grandes jamás hechas a una institución académica en los Estados Unidos, tiene como protagonista a Ruth Gottesman. Esta filántropa y ex profesora de 94 años que ha vivido la vida en el servicio a los demás desde su profesión, ha decidido cerrar su paso por este mundo con un broche de oro millonario. En sintonía a sus principios, entregó una suma de 1.000 millones de dólares a la facultad de Medicina Albert Einstein radicada en el distrito más pobre de la ciudad para pagar las tasas universitarias de los alumnos a perpetuidad. Una cifra que significa unos US$59.000 al año por estudiante.
Este anuncio, tan asombroso como inesperado para los estudiantes, implica que aquellos que se encuentran cursando su último año podrán ver reembolsada la matrícula correspondiente al último trimestre y, a partir del mes de agosto, todos los alumnos, incluidos los que ya están inscritos, recibirán un bono total por su matrícula
Doctorada en Ciencias de Educación por la prestigiosa Universidad de Columbia, la profesora Ruth Gottesman se unió como docente, en sus años jóvenes, al Centro de Evaluación y Rehabilitación Infantil de la Facultad de Medicina Albert Einstein en 1968 y en la actualidad, a pesar de su avanzada edad integra la Junta Directiva de la universidad. Allí, durante su etapa profesional pudo detectar un cúmulo de problemas de aprendizaje que con frecuencia no eran reconocidos o que se diagnosticaban de forma errónea. A partir de sus apreciaciones y trabajo de campo , desarrolló nuevas modalidades de detección, evaluación y tratamiento de trastornos de aprendizaje que han ayudado a cambiar la vida de miles de niños.
Un regalo inesperado
La benefactora de miles de estudiantes de la carrera de medicina, la profesora Ruth Gottesman, es la viuda de David “Sandy” Gottesman,uno de los primeros inversores del conglomerado multinacional Berkshire Hathaway, de Warren Buffet, uno de los hombre más ricos del planeta.
Sandy, su esposo falleció a los 96 años, en el mes de septiembre de 2022 y luego de 72 años de compartir la vida matrimonial .“Al morir mi esposo, sin saberlo con antelación, me enteré que me había dejado una cartera completa de acciones de la empresa Berkshire Hathaway”, contó la profesora en una entrevista a los medios. Las instrucciones para el manejo de tal fortuna eran concisas , muy simples y a modo de sugerencia, una misiva rezaba: “Haz lo que tú creas correcto con él”.
“Sin dudarlo, enseguida supe que esta fortuna, un regalo inesperado para mí, irían en socorro de la educación de calidad, sobre todo en un campo clave como es la medicina y en la casa de estudios que en mis años jóvenes, me brindó la posibilidad de crecer y desarrollarme como profesional y hacer el bien a muchos niños” expresó la ex-profesora. Y,aunque el esposo de Ruth nunca llegó a saber el destino que tuvo el dinero que le legó a su esposa , es probable que, al saberlo, hubiera dado su aprobación de forma inmediata.
La revolución de la caridad
En un comunicado a la prensa, el decano de la universidad Albert Einstein ,el Dr Yaron Yomer, declaró que la cuantiosa donación de Gottesman es “revolucionaria” y “transformadora” para la institución y “cambia de forma radical nuestra capacidad de seguir ayudando a nuestro cuerpo de estudiantes comprometidos con nuestra misión que es la salud y la calidad de vida. Una donación que abre las puertas para muchos que hoy no pueden afrontar el gasto de una carrera como es la de medicina y merecen tener la chance de hacerlo y cumplir su sueño”.
El generoso donativo hecho por la profesora Gottesman, será un factor que “liberará y animará a todos nuestros estudiantes a concretar sus proyectos e ideas más audaces, que de otro modo quedarían solo en planes e ilusiones “, añadió Yomer.
Gottesman, sabe que quizás no vea en vida a muchos médicos graduados gracias a su ayudar, pero sabe que su importante donación permitirá abrir de para en par, las puertas de la carrera de medicina a muchos nuevos estudiantes “cuya situación económica es tan precaria y difícil que ni siquiera barajarían la posibilidad de ir a la facultad de medicina”, expresó Ruth Gottesman a las autoridades de la prestigiosa casa de estudios
A diferencia de otros notables donantes , que han puesto como condición o buscan asociar su nombre a la obra caritativa realizada para que su nombre pase a la posteridad, la profesora Ruth Gottesman ha pedido que no cambie el nombre de la escuela de Medicina. Su voluntad es que la institución, que abrió sus puertas en 1955 y fue nombrada en honor de Albert Einstein, premio Nobel que desarrolló la Teoría de la Relatividad, permanezca tal y como hasta ahora.
