Estudiante joven con mochila y carpeta posando en el campus

Las becas de la Fundación argentina Roberto Rocca llegan a cambiar vidas al Ecuador

Becas de apoyo económico para cursar estudios de nivel secundario, universitario y de doctorado, son la base del compromiso filantrópico que tuvo su mentor , el empresario argentino Roberto Rocca. Hoy, su fundación llega a 19 países y a 399 casas de estudio. La meta es conseguir la excelencia educativa de miles de jóvenes de bajos recursos, cuyo esfuerzo y desempeño académico merecen ser reconocidos y alentados. 

En la Amazonía ecuatoriana, muchos jóvenes miran con esperanza su día a día y hacen planes para el futuro. En esta extensísima parte del globo , que posee unos 120.000 km2,  abunda y florece  la vida natural.  Bosques tropicales ,humedales exuberantes, se extienden por doquier, abarcando casi el 45% de la superficie total de Ecuador y aquí, pueden hoy  soñar  e imaginar el futuro miles de estudiantes secundarios. 

Esto es posible, gracias al programa de becas de la Fundación Roberto Rocca, donde alumnos que en su currícula destacan con notas sobresalientes y poseen un historial de alto desempeño escolar, son premiados con un fuerte apoyo económico que les permite continuar -con gran alegría y esperanza- con sus planes a futuro. Estos les abren la puerta, luego de finalizado el ciclo secundario a acceder a la formación universitaria de grado o, si el alumno lo prefiere, el ingreso a una escuela técnica calificada. Ambas instancias, son recibidas por los alumnos y sus familias como una oportunidad  única, dado que seguir adelante en lo académico implica grandes costos.  

Seguir estudios de grado en Ecuador no es sencillo. Y menos para aquellos jóvenes que viven en la región de Oriente (Amazonía). Allí,los pequeños poblados quedan a cientos de kilómetros de los centros universitarios y acceder a ellos, implica para la familia de los estudiantes algo que raya lo imposible. Por ejemplo, una sumatoria de gastos básicos a considerar como la renta de un lugar para vivir,  más  gastos relativos a  materiales de estudio,viáticos y alimentos.  ¿Cómo podría hacer una familia humilde de la Amazonía Ecuatoriana para poder brindarle esta oportunidad a sus hijos? 

¿Qué  sucede cuando  a estudiantes sobresalientes  se les adjudica una beca? 

Carlos Sallinas, es  estudiante de nivel secundario en la Escuela de la localidad de Pacayacú. Un poblado pequeño y humilde,  situado en plena Amazonía ,pero sobre la porción más al norte del Ecuador y en el límite fronterizo con Colombia.   A sus dieciséis jóvenes y entusiastas años , este notable  estudiante de la Unidad Fronteriza Educativa Pacayacu, atesora un noble sueño. Se imagina como un jóven profesional en el campo técnico superior, trabajando como ingeniero mecánico industrial. “Una vez graduado mi plan grande y ambicioso. Sueño con abrir , con  tener mi propio taller. Un sitio que esté especializado en la reparación de maquinaria industrial. 

El sueño de Oscar Benavides, también infunde esperanza. Este  jovencito que va por los diecisiete recién cumplidos, como Carlos,  se orienta también hacia el esfuerzo y en dirección a la  excelencia: “Quiero formarme, capacitarme, ser idóneo como profesional y lograr tener mi emprendimiento. Aún no he definido mi orientación de estudios.  Pero confío que , poco a poco, en la marcha lo iré descubriendo .Por ahora, mientras avanzo en mi currícula, me concentro en esta oportunidad de la beca ” cuenta Oscar acerca de sus planes para el futuro. 

Presente en  Ecuador desde el 2021, las becas Roberto Rocca, se alzan como un programa educativo imprescindible que premia el esfuerzo, la dedicación y el compromiso con la currícula académica. Al momento,  ya ha sostenido a más de 200 alumnos del territorio ecuatoriano y planea ir por más. Este programa de becas, antes de comenzar a cambiar el destino a los jóvenes de Ecuador, solo estaba vigente en Argentina.Por ello, la ampliación de su cobertura hacia zonas de frontera de América Latina, de pocos recursos económicos es una ocasión  para celebrar. 

La experiencia de estudiar en Quito 

Darwin Vega,  es otro de los  estudiantes que participó de una experiencia piloto dentro del programa de becas. Fue durante un breve período, el Community Relations Specialist Manager en una empresa de Quito, en una  experiencia como pasante. “Deseo alcanzar mi título, pero me gustaría,por sobre todo, que mis padres y hermanos estén orgullosos de mis logros. Hoy, contar con su apoyo, es mi motor principal para continuar adelante” cuenta con esperanza y alegría el jóven Darwin. 

Y agrega,  que vivir solo en Quito,una urbe gigante y compleja, le ha resultado difícil. El día a día puede resultar agotador,extenuante. Extraña mucho a su familia pero sabe que no puede desperdiciar esta oportunidad única que la vida le ha puesto en frente. No todo es color de rosas, pero sabe que también esto es parte del camino y por eso sonríe y confía. 

Dos ingenieras con cascos de seguridad revisando datos en una laptop y carpeta frente a una bomba extractora de petróleo.

La Fundación YPF forma a la vanguardia del escenario energético argentino 

Grupo de mariposas monarca posadas sobre un tronco de árbol

La fotografía, un arma imprescindible para salvar a las mariposas monarcas

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *