Aye Nyein Thu o el  ángel de los campos de batalla de Birmania

Gracias a una esforzada campaña de recaudación de fondos, la joven médica birmana Aye Nyein Thu, logró levantar en 2021 un precario hospital para atender a los heridos de la guerra fratricida de su país. Una iniciativa valiente y audaz que, hasta el momento, ha salvado la vida a miles de compatriotas. 

Birmania es hoy una tierra de conflicto, una tierra de muerte. Este país del Sudeste asiático con una población que ronda los 60 millones de habitantes, vive inserto desde hace ya largos años, en una lucha interna fratricida que parece no tener fin.  Poco a poco, Birmania se desangra de forma silenciosa y  atroz , de  espaldas al mundo que está ocupado  en sus propias dinámicas y  luchas diarias.

La ONU, en febrero de este año, ha levantado la voz por aquellos que en Birmania no tienen voz: los niños, ancianos y mujeres que se encuentran envueltos en el espiral de la guerra y que, sin buscarlo,  quedan expuestos en la primera línea del campo de fuego. Muchos niños que deberían estar jugando o en la escuela, son heridos . Muchos ancianos que deberían poder disfrutar de su tiempo de retiro y de descanso, son privados de todo,  Las mujeres se ven la disyuntiva de cuidar de toda la familia sin tener , muchas veces, – con que alimentarlos y las más, con sus hijos, padres y abuelos ,heridos o muertos.  

En Birmania, en marzo de 2025, las cosas se han vuelto peor . Un terremoto que trepó a una magnitud de 7,7 cerca de Mandalay con una réplica posterior de 6,4,  dejó miles de muertos sin importar edad,bando político o  condición social.  Algo que los birmanos, familiarizados con los movimientos frecuentes bajo sus pies, no vieron venir. El suelo de Birmania tiene por costumbre temblar cada tanto y  sacudir con sus intermitencias telúricas la vida de la gente dado que el país, descansa  entre cuatro placas tectónicas (Euroasiática, Indica, de la Sonda y Birmania) que interactúan fuerte debido a los propios procesos geológicos. Y, en este escenario de muerte y devastación, una pequeña luz de esperanza llamada Aye Nyein Thu, surgió desde las sombras.

Un ángel en medio del infierno

Aye Nyein Thu, es de contextura pequeña y delicada. Con sus anteojos y estetoscopio deja asomar su estilo, su modo particular de hacer las cosas : es pura delicadeza y suavidad. Su fragilidad de paloma sin embargo, contrasta de plano con la valentía que ha demostrado a sus cortos 30 años de vida , en particular  desde el año 2020, fecha en que se graduó como médica. Sin tiempo para descansar luego de tanto esfuerzo que le insumió completar sus estudios, en febrero de 2021, supo que el momento de poner en práctica lo aprendido había llegado.  

En Birmania,las cosas se pusieron del revés: estalló un brutal golpe de Estado en la ciudad de Mandalay  que puso en jaque a la democracia.  La Liga Nacional para la Democracia, autoridad hasta entonces en mando del gobierno, y que había sido elegida de forma  democrática, fue derrocada por el Tatmadaw,el ejército birmano . A partir de entonces, todo fue confusión,  caos y  muerte y las cosas no han cambiado desde entonces.

Aye Nyein Thu, en este escenario de muerte, en medio de las balaceras de aquel fatídico día en Mandalay, se inmiscuyó en el improvisado campo de batalla junto con otros profesionales médicos. Allí, socorrieron a los heridos brindando  primeros auxilios y evitando en muchos casos, la muerte por hemorragias a los heridos más graves entre los que se encontraban tanto civiles como manifestantes.  Más tarde ese año la jóven médica tomaría  otra decisión arriesgada y valiente: lanzaría una convocatoria para recaudar fondos y montar un hospital de campaña allí donde fuera necesario. El sitio adecuado, se le reveló más tarde, y tuvo lugar cuando Aye Nyein Thu viajó a un municipio situado al oeste de Birmania, llamado Mindat, para asistir a más heridos del conflicto fratricida. En esa ciudad, la emergencia era extrema, los heridos se contaban por cientos y apenas contaba con dos médicos como toda asistencia.

Un hospital de campaña a la vera del camino 

Con las donaciones recibidas en apoyo a su iniciativa, la jóven médica realizó  un verdadero milagro en medio del infierno . Con una infraestructura humilde, pronto logró levantar un  hospital de campaña equipado con un precario quirófano, oxímetro y otros pocos elementos imprescindibles. Así, puso a funcionar un centro médico para asistir a la población  de Mindat y a las personas de las  aldeas próximas, así como también a aquellos desplazados internos  que residían  en los diversos campamentos de refugiados emplazados en las cercanías.

Desde entonces, Aye Nyein Thu ha sido el ángel protector de los heridos en el campo de batalla de Birmania, y de miles de niños y familias que no pueden acceder a centros asistenciales. Hoy sigue arriesgando su vida y  dedicando sus días a la atención médica de los más vulnerables. Por su labor la BBC la distinguió en 2023  como una de las 100 mujeres más  influeyentes e inspiradoras del mundo.

Dima Atkaa, la pasión por correr en la ayuda de los refugiados 

John Thornton, una vida apasionada al servicio de la fe , el comercio y la filantropía.

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