
Unicef , la Embajada Británica y la Escuela de gastronomía O’Hara actúan allí donde la infancia más vulnerable lucha por subsistir. La historia de Kevin, es la de un niño que a pesar de las dificultades mantuvo la fe y la esperanza para cumplir su sueño cuando las inundaciones en Paraguay amenazaron con robarle el futuro.
A sus 11 años, Kevin Benítez , supo con exactitud lo que era tener el agua al cuello. Su casa, ubicada en el cordón peri rural de Asunción, quedó sepultada bajo el agua por el desmadre del río Paraguay que arrasó como tromba. Kevin y su familia, alcanzaron a escapar y pudieron refugiarse en casa de unos parientes en la zona alta de la capital. Pero en el interín, los sueños de cada uno de ellos quedaron congelados.
En 2016 , Kevin se levantó con el agua al cuello e impávido, contempló como en el río improvisado de la cocina flotaban los enseres domésticos . “Por un lado en remolino iban las cacerolas, por otro los coladores, las fuentes y ollas. Todo lo que mi mamá usaba para cocinar y todo lo hasta este momento eran mis cosas favoritas de la casa, mi mundo de diversión cotidiano, en un momento se desvaneció” cuenta Kevin,que por aquel entonces era tan solo un niño paraguayo más, afectado por la crecida del río Paraguay pero que ya soñaba en grande: soñaba con ser chef.
La historia de Kevin dio la vuelta al mundo . Su cara salpicada de pecas, sus ojos claros y risueños, y su sonrisa imperturbable a la hora de contar las peripecias y desafíos de esos días, cautivaron a los televidentes . Entonces el milagro ocurrió : el mundo se detuvo un instante para ayudarlo. Es que Kevin, a su corta edad, dio un testimonio que impactó a todos y se alzó como ejemplo de lucha y perseverancia en medio del caos, dado que el pequeño, nunca dejó de ir al colegio, que por fortuna pudo seguir funcionando. Llegar a la escuela de Caacupemí, ubicada en el bañado Norte, fue para Kevin una verdadera travesía urbana que le tomaba casi dos horas al día. Una aventura que implicaba sortear lagunas de barro y hasta incluso, si se ponía difícil, subirse a un bote. Y todo, para llegar a tiempo a su clase. Por ello, la Escuela Gastronómica Internacional junto a UNICEF y la Embajada Británica , decidieron intervenir y contribuir con una importante donación para impulsar el futuro profesional de Kevin y ayudarlo a cumplir su sueño de ser chef.
Una beca completa para cumplir el sueño de ser chef profesional
O’Hara Escuela Gastronómica Internacional, le otorgó una beca de estudios al 100% para cuando Kevin cumpliera sus 15 años y además, para darle aliento y motivarlo a soñar en grande, hubo otra sorpresa en el camino. Como parte de la alianza entre la escuela O Hara, la Embajada Británica y UNICEF, el reconocido chef inglés galardonado con tres estrellas Michelin, Tom Philips, tuvo un encuentro personal con Kevin Bentez.
Al enterarse de su historia y de su inclaudicable pasión por el estudio y por formarse en el futuro como chef profesional, Philips no dudó un segundo en conocerlo, brindarle su apoyo y convertirse en un referente y guía en su caminar hacia el cumplimiento de su sueño profesional. Philips visitó la escuela O’Hara en Paraguay y en esa compartió con Kevin y otros jóvenes estudiantes, sus secretos de cocina, además de alentarlos en su esfuerzo para convertirse en aquello que soñaron ser en la vida.
“Llegar a ser un buen chef, pero de los buenos de verdad, no es algo sencillo, implica mucha dedicación, estudio y esfuerzo”, dijo Tom Phillips en aquella oportunidad a los estudiantes de la escuela de gastronomía. “Lo que más me llegó, lo que más me conmovió de la historia de Kevin, fue su carácter , su personalidad decidida. Esa gran determinación que mostró para aprender en un futuro, de todo lo relativo a la gastronomía, así como también su madurez para no dejarse vencer por las adversidades y obstáculos . Este aprendizaje seguro será clave a la hora de cumplir su sueño. Porque , a decir verdad, para ser un buen chef también hay que hacer grandes esfuerzos.Pero como le compartí a los jóvenes estudiantes de gastronomía, este es el mejor trabajo del planeta. Los chefs trabajamos para alimentar el cuerpo y el alma de las personas dado que las hacemos felices con nuestros platos y creaciones” apuntó.
Una escuela que salió a flote
El proyecto bautizado “Vy’ara, espacios seguros”, dentro del cual se encontraba la escuela de Kevin , llamada Caacupemí, fue una iniciativa liderada por un equipo de expertos de UNICEF que decidieron brindar su ayuda técnica en un escenario caótico y vulnerable, como fue el que se desató luego de la crecida del río Paraguay en 2016.Gracias a este programa, los alumnos de todas las escuelas del distrito, fueron acompañados de modo eficiente y creativo. Con programas de atención psicosocial y otros enfocados en el desarrollo de actividades deportivas con momentos de reflexión comunitaria en valores y desarrollo del pensamiento, miles de chicos salieron adelante de un momento traumático en sus vidas. Una situación que lamentablemente, se repite cada vez con más frecuencia y que tiene como epicentro el cordón más vulnerable de Asunción, a la vera del río Paraguay. Un huracán de aguas desatadas que cuando crece el río se lo lleva todo por donde pasa, menos los sueños.
