
El futuro de la filantropía, para los entendidos en el campo, tiene más que ver con la esencia más profunda de lo humano que con cualquier otro factor. Frente a la instantaneidad de la era digital, y de la distancia que pone una pantalla frente a un evento agudo o necesidad social urgente, puede pensarse que habrá un enfriamiento de la solidaridad, pero no debemos olvidar, explican los entendidos, que detrás de la pantalla , también late un corazón humano deseoso de ayudar.
Ser co-creadores del cambio en la sociedad actual, es más sencillo de lo que muchos podrían imaginar. No se trata de rellenar largos formularios, ni de viajar al África de voluntarios, lo que sin dudas estaría muy bien. Por el contrario, esta cualidad que el hombre posee en su interior, va madurando y tomando altura de bien, a medida que el tiempo avanza – y se acorta- y en el interior de las personas se manifiesta una necesidad imperiosa: la de tender una mano, la de ayudar.
Una acción que nacida desde el interior más hondo del ser humano, busca dejar huella. La era digital, aporta en esta senda lo mejor que ha venido a traer : conexión y celeridad . La tecnología digital se alza como la herramienta más valiosa con la que cuenta la Humanidad, en los tiempos actuales para sumar ayuda y compromiso de un modo casi instantáneo. Tan solo con un click, se desencadena un impacto instantáneo, que trasciende las fronteras y en un abrir y cerrar de ojos, un flujo cuantioso, una ayuda millonaria, se transforma en una donación con un muy alto impacto.
Un cambio total de paradigmas incluso en el campo del donar
En este nuevo escenario, el que asienta sus bases en la era de las inversiones filantrópicas de tipo escalables y en otro pilar clave, los socios filantrópicos de comercio justo, hoy día la simple y compleja acción de donar tiene múltiples sentidos. En esta trama de la inmediatez , también a nivel puramente humano, donar lleva una fuerte connotación de poder. La pregunta actual ya no gira en torno a “¿cuánto dinero podemos donar?”, sino más precisamente “¿hasta dónde es posible que llegue e impacte en el mundo nuestra generosidad?”.
La filantropía moderna, según indican los expertos, se encuentra en plena evolución, superación y transformación profunda. Por ejemplo, la veta más novedosa es aquella que se dirige hacia la senda de la sostenibilidad, un foco de acción que implica centrarse en aquellas soluciones que no solo buscan un alivio temporal a una problemática urgente, sino que se articulan en un conjunto que se orienta en el diseño de soluciones a largo plazo.
En esta invaluable línea de acción centrada en el largo plazo – la nueva variante de la filantropía- se ubican los siguiente ejes clave que direccionan el curso de los donativos :
.1)La inversión filantrópica llamada “de impacto”.
Este tipo de donación centra su línea de acción en aquellas iniciativas de corte benéfico que pueden generar al donante un retorno financiero, además de ser -principalmente- de alto impacto en el lugar del planeta donde se desarrollen. En este campo se insertan los programas de apoyo de proyectos de energía renovable y los que tienen relación con el empoderamiento de las mujeres.
.2) Empresas que apoyan emprendimientos sociales de riesgo.
Este tipo de donativos financia casos de emprendimiento social de alto riesgo. Es decir , se prioriza la pronta solución o alivios de problemas sociales urgentes por sobre los réditos económicos o las ganancias. Este es el caso de marcas de primera línea tal TOMS o Patagonia, que han ido incorporando este tipo de acciones de impacto social en la trama de sus operaciones principales.
.3) Avance de la filantropía en causas donde urge el cuidado ambiental
Esta vertiente de la filantropía está ganando un gran impulso. Esto debe verse como un factor alentador y , sin lugar a dudas, más que necesario para el planeta. La tendencia no deja de crecer y muchos grandes donantes, en el presente, se vuelcan a proyectos que abordan la preservación ecológica, el fomento de comunidades autosustentables y el cambio climático por sobre las donaciones más tradicionales.
.4) La filantropía colaborativa en pleno auge.
Este tipo de confluencia de donativos que involucra a donantes privados,Gobiernos, empresas y ONG ‘s, está en su etapa de vivo esplendor. Este tipo de acción, implica trabajar de forma conjunta, a partir de un donativo, en pos de la resolución de una problemática compleja y de gran escala. Para ello, el sistema de trabajo es sencillo : comienza por agrupar los fondos filantrópicos, la puesta en común de los datos y, en un paso posterior, la acción coordinada sobre la problemática a resolver, que debe reemplazar a los esfuerzos hechos de modo fragmentario.
