
Es refugiada , tiene 30 años, estudia en Coté d’ Ivoire en la Costa de Marfil y tiene muchas ganas de darle un giro en clave de esperanza a su futuro. Gracias al programa de becas DAFI de ACNUR, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, Ornella hoy sueña con obtener su licenciatura universitaria en nutrición y marcar la diferencia en la vida de muchas personas.
“Esta beca de estudios que hizo posible en mi vida ACNUR con el programa DAFi, fue para mi un verdadero milagro dentro de tanto horror y sufrimiento. Poder estudiar nutrición y soñar con un futuro distinto ha sido una gran luz,una puerta que me devolvió la esperanza que por la guerra desatada en mi país, había perdido cinco años atrás”, cuenta Ornella Banam, una jóven y entusiasta estudiante centroafricana que tuvo que madurar de golpe por el sacudón de la violencia y los conflictos étnicos aún sin solución en su amada tierra natal. Por ello, en su ojos sonrientes y vivaces,por lo amargo de estos recuerdos, aún se asoma un destello de dolor.
Hace apenas un año atrás, la vida de Ornella dueña de unos entusiastas 30 años, estaba detenida y sus sueños congelados. La jóven refugiada, nacida en el continente de ébano y que hoy, se asoma con nuevas esperanzas a la vida, tuvo un golpe de merecida suerte al obtener la beca DAFI gracias a sus excelentes calificaciones académicas. Pero, antes de que eso ocurriera, la barca de su vida zozobró con una fuerza voraz e inusitada y la jovencita, de entonces 25 años, casi perdió la esperanza.
Ornella, sobrevivió por milagro a un brutal ataque por parte de un grupo rebelde de su país que, surtido con armas, ingresó a la iglesia a la que acudía Ornella con su familia en una aldea común , una más de las tantas que posee la República Centroafricana. Era el año 2014 y la familia, luego de sobrevivir , decidió emigrar a Burkina Faso. “Vi delante de mí, como mi sueño de estudiar quedaba destrozado, pero hoy, nuevamente estoy feliz. Gracias a esta oportunidad invaluable que la beca DAFI me regalo. Y , sí, he vuelto a ser optimista y a mirar con entusiasmo el futuro”.
Volver a empezar
Cuando logró escapar del horror de la guerra civil en Burkina Faso, el destino le tenía preparadas otras grandes pruebas. Si bien, en su nuevo destino de acogida, pudo continuar sus estudios universitarios con la esperanza puesta siempre en lograr su título de nutricionista, su padre falleció apenas dos años después de instalados en su nuevo hogar. Esta circunstancia hizo que Ornella y su familia, ya pudieran costear los gastos de estudio como las cuotas , los materiales y viáticos. Por ello, no tuvo más remedio que abandonar la universidad y poner en pausa su sueño.
El año pasado,cuenta Ornella, el destino le dio una segunda chance que sabe a ciencia cierta que no va a desaprovechar. Su legajo fue seleccionado entre cientos con excelentes calificaciones, para formar parte del programa de becas DAFI ( la Iniciativa Académica Alemana para Refugiados Albert Einstein), instancia que le permitió retomar con renovado entusiasmo su carrera en el ámbito de la educación superior.
Las cifras que maneja la ACNUR, duelen. Impactan con crudeza en la esfera social, porque son una herida abierta sobre las consecuencias que tienen los focos de violencia impiadosa en la faz de la tierra que arrebatan indiscriminadamente los sueños de innumerables niños, adolescentes y jóvenes, quienes posteriormente se convierten en refugiados. Estas estadísticas ponen de manifiesto una desigualdad devastadora y generalizada, ya que quienes se ven obligados a migrar y convertirse en refugiados ponen de manifiesto tasas de educación significativamente más bajas paupérrimas. Los expertos, indican con gran preocupación, que en todos los niveles educativos : el nivel primario, secundario y terciario,las tasas de educación muestran ser abismalmente inferiores incluso, a las de aquellos sectores más pobres entre los pobres de la sociedad global.
Crear y soñar con un futuro diferente a pesar de las circunstancias
Financiado en su mayor parte, por el Gobierno de Alemania y gracias a otro fuerte apoyo económico procedente de Dinamarca, la ACNUR mediante su programa DAFI, permite a muchos jóvenes acceder a una beca para la formación terciaria. Una herramienta que es hoy por hoy, una llave que abre el futuro y hace la diferencia en las vidas de muchos. Desde que ha comenzado a funcionar, DAFI ha hecho posible que más de 21.000 personas refugiadas en todo el planeta, desde 1992, pudieran acceder a la educación superior. Una cifra notable, en la que se incluyen 6.300 personas en la porción de África Occidental desde el año 2010. Este año, otros 935 jóvenes refugiados de 15 países de África Occidental, entre los que se encuentra la jóven y valiente Ornella Banam, se hicieron acreedores de becas DAFI y así, volvieron a soñar con un futuro abierto a la esperanza.
