
World Visión Ecuador, tiene una meta clara : velar por el cuidado integral de los niños y adolescentes del Ecuador y de muchos otros sitios pobres del planeta. Para esta excelsa misión , emplea con arte y estrategia , cada suma proveniente de las donaciones que recibe de modo ininterrumpido, desde la década del 80 . Hoy,esta loada ONG nos regala una historia para atesorar.
A los tres años Evelyn es un as con la pelota de fútbol de sus hermanos mayores. Sus delgadas y pequeñas piernecitas se mueven con la destreza del rayo y sacan chispas. Evelyn se concentra en el arco pero los tackles de sus hermanos mayores no perdonan. Evelyn pierde la pelota, llora, pero en la familia miran atónitos lo que sucede en “la cancha”: el patio de tierra del fondo, el potrero improvisado que a pesar de su precariedad invitará a soñar, apenas un tiempo más tarde, a una niña prodigio .
Su tío Darwin, técnico de fútbol, fue quien enfatizó en la mesa familiar que lo que ocurría con Evelyn, no era producto del azar, sino una muestra de verdadero talento. Por lo tanto, se auto proclamó su “descubridor” y no dudó en darle todo su apoyo e incentivar a practicar con constancia este deporte. “Si bien, para muchas personas este es un deporte solo apto -de forma seria- para hombres , yo apoyé de lleno a mi sobrina. Supe desde siempre, que era un pequeño diamante en bruto, listo para conquistar el mundo” cuenta el tío Darwin.
“Desde chiquita Evelyn se animó a la pelota, a entrar a la cancha y a jugar de verdad al fútbol; a entrar con todo a “la cancha” . En los años de su infancia, “la cancha”era el lodazal o patio trasero de su vivienda , más tarde la cosa iba pintando más cierta y concreta como el escenario que planteaba la cancha de verdad de su club parroquial” agrega su tío Darwin. “En mi parroquia me decían todo el tiempo que el fútbol es solo para los chicos y me echaban, me mandaban jugar con muñecas. Pero yo no les hice caso, porque en realidad, nunca me gustaron las muñecas, lo único que realmente me gustaba y divertía era jugar al fútbol. Por eso seguí practicando”, cuenta hoy Evelyn, que luce unos jóvenes y prometedores 18 años, y además, el orgullo de haber alcanzado un récord que mereció ser incluído en el prestigioso registro de los Guinness.
Sosteniendo los sueños para un futuro feliz
World Visión Ecuador, es la ONG artífice de milagros. Su apoyo y compromiso de plano con el bienestar de los jóvenes más castigados, ha posibilitado que Evelyn sea hoy una deportista profesional. De hecho, una verdadera promesa del fútbol femenino de su querido y empobrecido país. Gracias a un acompañamiento codo a codo, Evelyn se siente hoy una verdadera privilegiada por sus logros, pero lo cierto, es que es también, una más de los 51.462 niños, niñas y jóvenes adolescentes de zonas rurales y marginales del Ecuador, que son asistidos y acompañados de forma contínua y sistemática por el equipo de profesionales y expertos de World Visión en el mundo. Todo este accionar es posible dado que se cuenta con una fuerte red de anclaje dotada de donaciones económicas que permiten a la ONG estar plenamente operativa en 8 provincias del castigado territorio del Ecuador.
A pesar de ser una de las ONG líderes del globo en el campo humanitario y que cuenta en su planta alrededor de 40.000 personas que trabajan de forma estable, World Visión, no se la cree. Sigue creciendo, avanzando y desarrollando estrategias en pos de la ayuda de los más vulnerables allí donde se encuentren. Entre su amplísimo abanico, se cuentan acciones para la promoción de la justicia, sendos programas de desarrollo comunitario y contención de numerosas situaciones de emergencia humanitaria en más de 100 países.
Por otro lado, las caras de desaprobación de muchos de sus compatriotas, vecinos , amigos y hasta de algunos familiares, durante la etapa inicial de su desarrollo como futbolista profesional, han fortalecido a Evelyn : “Siempre he querido esforzarme para cumplir mis objetivos.Hoy, una de mis metas, es que el mundo conozca y tenga por cierto, que las mujeres,allí donde estemos, donde nos encontremos, podemos lograr todo lo que nos propongamos. ” describe Evelyn con una sonrisa.
Y resalta : “Yo les diría a todas mis compatriotas de Ecuador y a todas las jóvenes del mundo que aman el fútbol que sigan así, que se esfuercen y no declinen. Siempre es posible ponernos objetivos altos como mejorar en nuestras destrezas, luchar por conquistar un torneo, avanzar en la carrera y disfrutar de cada uno de los procesos. Todo, si no se rinden ni bajan los brazos”
