
El multimillonario donativo es clave para impulsar un Programa Doméstico para que las familias puedan adquirir cocinas o estufas ecológicas. Un aporte clave para un sistema que, dado a que en la actualidad se basa en el uso de leña o carbón, es origen de un grave problema ambiental. Más aún, si se tiene en cuenta que el 70% de la población del país es pobre y carece de los medios necesarios para acceder a métodos menos contaminantes.
“Cocinar para mi familia es mi gusto, mi pasión y la primera vez que preparé la comida con la cocina ecológica, fue un antes y un después rotundo. Mi familia dejó de toser y a mi no me ardieron los ojos dado que casi no se notó la presencia de humo en el ambiente” relata María Esther, madre de tres pequeños. “Cocinar ahora es más fácil y seguro y también un verdadero alivio para todos porque antes, el tema del humo era algo muy molesto”.
Este testimonio acerca del cambio rotundo que ha implicado la incorporación en la vida cotidiana de las familias de una cocina ecológica (ICS), se extendió como reguero de pólvora en toda la franja costera de Kenia. Al momento, se cuentan por miles los hogares que gracias al Fondo Verde para el Clima y su línea de crédito, ya tienen una en su hogar. Así , en las ciudades de Mombasa y otros distritos costeros como Taita Taveta, Kilifi y Kwale, donde residen alrededor de 9 millones de personas, se ha iniciado el camino hacia una transición energética, si bien precaria, muy necesaria para el país.
El Fondo Verde para el Clima, ha tomado acción en África para contribuir al diseño de un futuro más sostenible, que en este lugar del mundo, debe partir de la vida y las prácticas cotidianas de su gente. En pleno siglo XXI, en toda la franja costera de Kenia, los alimentos se elaboran al calor de la leña o el carbón. Por ello, para intentar frenar de forma exitosa el gran volumen de emisiones contaminantes a la atmósfera, y acercar una forma de cocción más amigable con el planeta, el Fondo Verde para el Clima ha destinado una importantísima suma -de cifra millonaria- para financiar mediante líneas de crédito, la compra de cocinas que cuentan con sistema ecológico (ICS) .
Un sistema de cocción más ecológico, seguro y saludable
En Kenia, cocinar utilizando leña o carbón, además de ser perjudicial -por el humo tóxico- es inseguro, contaminante y hunde más en la pobreza a las familias. Cada paquete de leña o bolsa de carbón, representa un gasto diario y mensual muy elevado para la precaria economía de los hogares. Además, de insumir a las mujeres y niñas del grupo familiar, encargadas de la recolección de leña, un tiempo precioso que podría ser empleado en el estudio, en la capacitación para lanzar un emprendimiento o en la búsqueda laboral.
A nivel ecológico, la situación implica una presión aún más fuerte sobre un recurso muy vulnerable como es el bosque nativo africano dado que para satisfacer una demanda fuerte y creciente, es necesario talar cada vez mayores porciones de selva. Esto incide a la vez en un deterioro progresivo de toda la biodiversidad que alberga el bosque nativo y además, en un aceleramiento de la erosión del suelo.
En un mundo que debe cobrar velocidad en dar respuestas a la crisis ambiental , es una realidad que las familias más pobres no pueden dar este paso solas y necesitan contar con los medios económicos y la ayuda adecuada
Un cambio que comienza en el día a día y desde el hogar
El milagro de contar con un método de cocción más ecológico en los pueblos costeros de Kenia, los más pobres y precarios del país , ha sido posible gracias a la acción comprometida del Fondo Verde para el Clima. Este programa de Naciones Unidas, en poco tiempo ya ha cosechado importantísimos frutos. A finales de 2024, ya contaba en sus registros con unas 130.000 cocinas otorgadas a las familias , un hecho que significa un beneficio real y concreto para unas 107.000 familias.
En términos más amplios, contar con una cocina ecológica implica un avance y un salto positivo en la calidad de vida en el hogar y en la salud de las personas. Además, a nivel comunitario se ha visto un impacto positivo que favoreció en poco tiempo, el crecimiento de la economía local . Al disponer de una cocina ecológica, también se dispone de un nuevo medio de vida que propicia el despegue económico gracias a nuevos emprendimientos gastronómicos, por ejemplo.
De este modo, las mujeres de la franja costera de Kenia,que aman la cocina y brindan amor a través de este servicio básico , ahora tienen en sus manos una herramienta concreta para salir adelante, cuidar la salud de los suyos y ganarse un lugar en la pujante sociedad africana como protagonistas de su economía familiar.
