
David Rubinztein, un importante filántropo estadounidense, es el principal donante a favor de la conservación de la especie. Los pandas gigantes , símbolo actual de las especies más frágiles y vulnerables , son originarios de China central . En la actualidad, se estima que apenas 1864 pandas gigantes viven en estado salvaje en su hábitat natural, mientras que otros 600 viven en centros de cría y en zoológicos de todo el planeta.
Las sierras de Minshan, Qionglai,Qinling, Liangshan, Xiaoxiangling y Daxiangling son amplias zonas de montaña desplegadas con majestuosidad natural a lo largo del territorio chino. Allí, las condiciones del clima son las propicias para que florezcan los bosques de coníferas , el bambú y el oso panda . Considerado comúnmente como un árbol,lo cierto es que para la ciencia, el bambú es una planta. Y para los pandas, es también, su delicia, su alimento principal y favorito.
En la naturaleza, al interior de estos bosques altos y tupidos que se alzan sobre los 1200 a los 3400 metros sobre el nivel del mal, viven en libertad, según cálculos estimados, casi 1900 pandas. Estas adorables criaturas que pertenecen por su clasificación al orden de los carnívoros , en la actualidad, en estado salvaje o en cautiverio, son mayormente herbívoros (99%).Ser carnívoros les acarrea complejidades y desafíos dado que su sistema digestivo no puede asimilar correctamente la pulpa del bambú. Esto hace que alimentarse sea una tarea simple pero infinita : una jornada abrumadora en la que deben masticar ramitas de bambú hasta completar entre 12 y 38 kg , algo que les insume alrededor de 14 horas diarias. Por eso , el oso panda casi siempre es retratado por las cámaras y videos en su largo e ininterrumpido ejercicio de mandíbula, concentrado en su tarea y tan ajeno al mundo como pacífico e inofensivo.
Este animal, cuyo estado de conservación se ubica en la categoría de vulnerable, bebe frecuentemente nieve derretida o toma agua de los riachuelos que bajan de lo alto de las vertientes de los cordones montañosos. Si se encuentra en cautiverio, como los osos pandas que integran el programa del Instituto Nacional de Zoología y Biología de la Conservación del Smithsonian, su dieta es más amplia y variada. Además de raciones de bambú, estos osos pueden degustar otros platillos elaborados a la carta . Tal como si fueran huéspedes de un hotel 5 estrellas, los pandas pueden disfrutar en su cautiverio de papillas de arroz , ramas y brotes de caña de azúcar y un surtido de galletitas especiales, nutritivas y protéicas que poseen un muy alto contenido de fibras elaboradas en base a manzana,batata y zanahoria.
Fondos para propiciar el bienestar de una especie tan única como adorable.
David M. Rubenstein, abogado, analista financiero, cofundador y copresidente de The Carlyle Group, ha sido un factor clave para la recuperación de las poblaciones de osos pandas . Su última donación ascendió en 2024 a 10 M de dólares, que fueron dirigidos a la campaña de recaudación de 25 M de dólares lanzada por el Instituto Nacional de Zoología y Biología de la Conservación (NZCBI) del Smithsonian para llevar adelante su programa de conservación del panda gigante .
“El invaluable apoyo que David Rubenstein le ha brindado al NZCBI, ha sido el motor que ha impulsado el despliegue de nuestro programa de conservación de pandas gigantes. Algo vital para el futuro de esta maravillosa especie y también, para el futuro de su hábitat natural”, indicó Brandie Smith, líder del programa. Y agregó en relación a este fuerte compromiso : “David comprende de modo cabal, que la ardua tarea de salvar a los pandas gigantes es algo complejo y que requiere de grandes inversiones. Esta tarea imprescindible, va mucho más allá de la labor de una persona,de una organización comprometida con la conservación o del trabajo de una nación. Es una tarea integrada, que requiere de la intervención de equipos multidisciplinarios . Por ello, estamos muy agradecidos por su colaboración y su fuerte compromiso con la preservación de la biodiversidad de nuestro planeta”.
Con esta nueva donación, asciende a un total de 22 M de dólares la cifra millonaria con la cual David Rubinztein ha contribuido al sostenimiento del programa de conservación de osos pandas gigantes lanzado por el NZCBI en 2011. A lo largo de todo el recorrido del programa ,las donaciones de Rubenstein fueron claves para sostener los esfuerzos del equipo del Smithsonian. También, fueron vitales para la financiación de los equipos de colaboradores chinos, expertos que se han enfocado en desarrollar nuevas técnicas y en realizar profundas investigaciones para propiciar la calidad de vida de los osos pandas en cautivero. Y no solo ello, sino que a la vez, se ha buscado ampliar el conocimiento a la hora de su conservación en la naturaleza. Un desafío de gran magnitud, en un contexto donde el cambio climático se cierne sobre el oso panda y sus bosques de bambú, como una gran amenaza que más temprano que tarde, puede poner en jaque definitivo a la especie.
